GUILLERMO ALVAH Y LOS PREDICADORES

Guillermo-Alvah-y-Los-Predicadores-658x320Gaditano de nacimiento pero afincado en Sevilla, Guillermo Alvah acaba de dar forma a su nueva banda, Los Predicadores, en la que le acompañan Dani Sánchez (guitarra y banjo), Chano Moreno (bajo) y Rojo Rodríguez (Batería). Su primer disco, de nombre homónimo, ya está en nuestras manos y nos ha gustado. Mucho. Así que lo justo es habar de él.

Cargado de influencias anglosajonas entre las que no es difícil incluir los nombres de Bob Dylan, Tom Petty, John Mellencamp o Johnny Cash, también se atreven a mirar más cerca para adentrarse en terrenos ya transitados por gente como Quique González, Manolo Tarancón o José Ignacio Lapido. Precisamente el tema que abre el disco, «A Los Ángeles Más Frágiles del Rock & Roll» nos remite en intenciones a aquel «Cuando el ángel decida volver» con el que Lapido abría su Cartografía (2008). Tema acústico que se abre con la voz de Alvah que nos recuerda en algunos giros a la del mismísimo Miguel Ríos, otro granadino ilustre. «La Hora Azul» es otra cosa. Aquí el rock americano parece dejar vía libre al powerpop y nombres como los de The Beat o los desparecidos patrios Happy Losers se hacen evidentes. Es sólo un amago, porque el resto de canciones del disco no van a volver a ese terreno.  Los parámetros van a quedar definidos en un rock americano de raíces con buenas letras y un excelente tratamiento instrumental. «Amor de Larga Distancia», los tintes rancheros de «Juraría» o el medio tiempo de «Canción para el camino» son buenos ejemplos de ello, para acabar con un tema más folkie en la línea del Dylan más acústico y que se traduce en los siete minutos de «Todos la llamábamos Katy». Entre Continuará de Los Secretos, los discos en solitario de Hendrik Röver, La Noche Americana de Quique González y El Hombre que mató a Íñigo Coppel del susodicho tiene un sitio destacado en mi estantería.

 

Crítica aparecida en la Revista Ruta 66 del primer disco de Guillermo Alvah & Los Predicadores

 

“Es la música que me apasiona y me llega profundamente. Entiendo que a priori puede chocar por el hecho de ser andaluz, pero a Bunbury nadie le pregunta por qué no se dedica a la Jota. Está claro que en mi tierra hay unas raíces musicales profundas, que respeto, pero eso no significa que toda la música que se hace allí gire en torno a ellas. Y de todas maneras, es música de raíces americanas cantada en castellano, con todo lo que ello conlleva culturalmente”.  Guillermo Alvah en Ruta 66.